¿Está obligada la iglesia local a recibir a
todos los que soliciten ser miembros?
La membresía en una iglesia de Cristo está
sujeta a condiciones, condiciones que se resumen en una palabra, “fidelidad”.
Piénselo detenidamente: ¿Es bíblico que una iglesia de Cristo reciba entre sus
miembros a quien no es fiel al Señor ni quiere serlo? La membresía en una iglesia de Cristo involucra
la adhesión a un acuerdo de funcionamiento colectivo (cf. Hech. 9:26,28), acuerdo
para trabajar en concordia (cf. Hech. 2:42) donde cada uno debe hacer su parte
(cf. 1 Cor. 12:27; Ef. 4:12,16). Si alguno no quiere juntarse conforme al
acuerdo de funcionamiento local (Hech. 9:26), ¿cómo podría ser recibido como
miembro? La membresía en una iglesia de Cristo involucra
la santidad (cf. 1 Cor. 5:7,8; Ef. 4:17-32; 5:1-20), santidad sin la cual nadie
verá al Señor (Heb. 12:14). Pero, si alguno no quiere vivir en santidad, ¿cómo
podría ser recibido como miembro? La membresía en una iglesia de Cristo involucra
la fidelidad al congregarse (cf. 1 Cor. 11:20; 14:23,26; Heb. 10:25) y la
sujeción a los ancianos (Hech. 20:17,28; 1 Ped. 5:1,2). Si alguno no quiere congregarse
fielmente, ni sujetarse humildemente al orden local, ¿cómo podría ser recibido
como miembro?