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El Pecado de la pornografía

Por Josué Hernández


Dijo Hugh Hefner (fundador de la revista pornográfica Playboy, para Los Ángeles Times):“Sin dudarlo apruebo los actos de bestialidad. Lo que estoy diciendo es: ¿Qué diferencia hay si el hacerlo excita el deseo? La única cosa que yo veo perjudicial en la bestialidad es el hecho de que la gente va a la cárcel por hacerlo”

“pero fornicación y toda inmundicia,… ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;… Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo… tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios” (Ef. 5:3, 5).


La pornografía: Definición y consecuencias

¿Qué es la pornografía? Podemos encontramos con muchas definiciones diferentes cuando tratamos esta pregunta.  Simplemente, la pornografía es todo material que grafica la fornicación con el fin de producir excitación sexual en quienes lo consumen. Entonces, la pornografía es todo material que exhibe alguna desviación sexual y que es producto de una mente depravada.   
Siendo más específicos, podemos …

No todo hombre puede ser un gran predicador

Por Josué Hernández


Cuenta la historia acerca de un elocuente predicador que llegó a presentar una serie bíblica a la congregación de cierto barrio, era un hermano conocido, considerado “un gran predicador”, muy talentoso, por cierto. Parecía conocer la Biblia de memoria. Se movía con soltura a través del registro inspirado, y realmente, parecía saberlo todo. Entre los asistentes estaba cierto “predicador desconocido” que oía y miraba con atención, quien sintiéndose disminuido por la exposición bíblica comenzó a experimentar una pesada carga de insuficiencia. Aquella misma palabra que podría edificar su espíritu, a él lo deprimía por compararse con el expositor: “Si pudiera predicar como este hermano… pero ignorante como soy, será mejor que deje de hacerlo…”. Durante una semana se sintió miserable, con la idea de dejar el ministerio, porque no podía exponer la palabra como aquel “gran predicador”. Se lamentó, y lloró en oración, y al final, ya liberado del problema, dijo: “No todo h…

El trabajo del predicador

Por Josué Hernández
Cuando Pablo escribió a los corintios, uno de los asuntos que abordó fue el apoyo a los predicadores del evangelio (1 Cor. 9:3-14). Pablo no les exigió salario por su trabajo entre ellos porque renunció a este derecho (1 Cor. 9:15; 2 Cor. 11:8). Y para explicarles la razón por la cual un evangelista tiene derecho de recibir soporte financiero por su obra como predicador, el apóstol indicó tres tipos de trabajo ilustrativo.“¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño?” (1 Cor. 9:7).El objetivo de este artículo no es discutir acerca del apoyo monetario a los predicadores del evangelio. Todo trabajo merece su pago (cf. Prov. 14:23), sin embargo, Pablo mencionó tres labores que ilustran la obra del predicador y su función como evangelista, y esto es lo que deseamos enfatizar ahora.El predicador es un soldado. Pablo dijo a Timoteo “Tú, pues, sufre penalidades como…

Tradiciones de Dios para su pueblo

Por Josué Hernández
Los cristianos hemos sido llamados a seguir un sistema tradicional de servicio y adoración. Algunos estudiantes de la Biblia, y hermanos en la fe, pueden mostrarse sorprendidos por semejante afirmación. La razón no es difícil de entender. Para la muchos toda “tradición” es de condenar, y no es algo en lo cual el pueblo de Dios debiese involucrarse. Sin embargo, no toda “tradición” es condenada por Dios en su palabra.
Hay tradiciones amorales, e indiferentes en sí, que no son malas, ni tampoco son buenas, que Dios no condena, ni requiere que se hagan, y que están en el ámbito de la opinión y la libertad individual. A la vez, hay tradiciones que contradicen la palabra de Dios. Y, hay tradiciones originadas por Dios para su pueblo. Tradiciones apostólicasEl apóstol Pablo escribió a los corintios, “Os alabo porque en todo os acordáis de mí y guardáis las tradiciones con firmeza, tal como yo os las entregué” (1 Cor. 11:2, LBLA). El sustantivo “tradición” (gr. “paradosi…

Sacando la cena del Señor del servicio público de la iglesia local

Por Josué Hernández
La noche de su traición, Jesucristo instituyó un memorial para ayudar a sus discípulos a recordarlo por su sacrifico en la cruz (Mat. 26:26-29). Este memorial fue llamado, “la cena del Señor” (1 Cor. 11:20), y también se le llamó la comunión (1 Cor. 10:16), beber la copa del Señor (1 Cor. 10:21), participar de la mesa del Señor (1 Cor. 10:21), el partimiento del pan (Hech. 2:42; 20:7), y beber del fruto de la vid (Mat. 26:29).
Algunos llaman a la cena del Señor “la eucaristía”, del griego “eucharisteo” (“acción de gracias”), debido a que Cristo dio gracias en el momento de su institución (Mat. 26:26-27). Sin embargo, aunque Cristo dio gracias por el pan y por el fruto de la vid, nunca llamó a esta cena conmemorativa “la eucaristía”, ni se refirió a ella en tales términos específicos. Los cristianos damos gracias en todo (1 Tes. 5:18) y perseveramos en ello en nuestras oraciones (Col. 4:2), no lo hacemos solamente al momento de pasar a la mesa del Señor.La cena del …

Comido por gusanos

Por Josué Hernández
El registro bíblico sobre la muerte de Herodes nos ofrece algunas lecciones importantes que no podemos obviar. Una de ellas dice relación con la alabanza que estemos dispuestos a aceptar. ¡Cuán fácilmente podríamos caer ante el elogio, o hacer caer a otros!“Y un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó. Y el pueblo aclamaba gritando: ¡Voz de Dios, y no de hombre! Al momento un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos” (Hech. 12:21-23).Como señor del pueblo, muchos miraron a Herodes como la fuente de sus bendiciones. Algunos lo alabaron como si fuera un dios. Cuando esto ocurrió, fue herido por un ángel y tuvo una muerte lenta y agonizante. Sin embargo, es importante considerar que Herodes no fue juzgado porque la gente erróneamente lo elogió como a un dios. Hay un par de ejemplos de otros que no fueron heridos, a pesar de que recibieron la alabanza que debía ser dirigida exc…

Servir a Dios con limpia conciencia

“Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia…” (2 Tim. 1:3)
Por Josué Hernández El apóstol Pablo habló a menudo de tener una buena conciencia hacia Dios. En su defensa ante el concilio él dijo Varones hermanos, yo con toda buena conciencia he vivido delante de Dios hasta el día de hoy” (Hech. 23:1), y en su defensa ante Félix confesó “teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos. Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres” (Hech. 24:15,16). 

El papel que juega nuestra conciencia es a menudo mal entendido.  Algunos suponen que su conciencia es la autoridad final en cuanto a su proceder.  Ellos dicen “deja que tu conciencia sea tu guía”.  Sin embargo, la conciencia, muchas veces nos puede llevar por un mal camino.  Esto último lo vemos de manera ejemplar en el apóstol Pablo, él dijo “Porque aunque de nada tengo mala conci…

El gobierno, ¿un ministro de Dios o de Satanás?

PorJosué Hernández
Los cristianos vivimos en el mundo pero no somos del mundo (Rom. 12:2). Somos de un reino espiritual y eterno (Jn. 18:36; Dan. 2:44). Sin embargo, mientras vivamos aquí, en la tierra, tendremos que subordinarnos bajo el gobierno de las autoridades civiles sin desobedecer a Cristo en el proceso. Pablo instruyó a los cristianos en Roma indicándoles que debían sujetarse a las autoridades civiles: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos” (Rom. 13:1,2). Sin embargo, el apóstol no dijo que debemos obedecer incondicionalmente a las autoridades civiles. Cuando se les prohibió predicar el evangelio de Cristo, Pedro y los demás apóstoles dijeron, “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hech. 5:29). Recordemos que la doctrin…

La autoridad de Cristo

PorJosué Hernández
“…Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a el oíd” (Mat. 17:5)“El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero” (Jn. 12:48)“…Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Jn. 14:6).“Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (Col. 3:17).Puesto que Jesús es autor de “eterna salvación” (Heb. 5:8,9) y posee toda autoridad (Mat. 28:18), hay que poner la mira en él y en su evangelio para toda actividad encaminada a la salvación de nuestras almas. 
Si alguien se propone vivir una vida que glorifica a Dios y, se propone además, que en el juicio final se le conceda la salvación, es esencial que entienda la autoridad de Cristo, la naturaleza y la forma de expresar dicha autoridad.
Sin embargo, la autoridad en la religión es uno de los más desatendidos e inc…

Una iglesia ausente por vacaciones

Por Josué HernándezSe cuenta de cierta congregación que cerraba las puertas del local de reuniones en la época de vacaciones. Usted podía llegar al local y ver el letrero: “Cerrado por vacaciones”. Ellos habían acordado que en determinada temporada no se congregarían para así salir cada cual a recrearse en el entretenimiento y diversión. Con esto, obviamente, no señalamos el entretenimiento como algo malo en sí, sino que decimos que es malo que una iglesia local deje de hacer lo más básico que la distingue, es decir, congregarse, por la temporada de vacaciones. Hace unos días me preguntaron sobre un caso similar. Acerca de una iglesia local, compuesta por individuos de una misma familia quienes dejaron la localidad donde trabajan como congregación local por salir de paseo a otra región distante. Ciertamente, la pregunta demanda una respuesta bíblica, a saber, conforme al patrón de las sanas palabras (2 Tim. 1:13), procurando examinarlo todo (1 Tes. 5:21) y no pensar más de lo que está…

La distinción entre "evangelio" y "doctrina"

PorJosué Hernández


¿Hay alguna diferencia entre evangelio y doctrina? Algunos rápidamente afirmarán que sí, y presentarían una distinción ingeniosa entre “evangelio” y “doctrina”, tratándoles como dos cuerpos de información exclusivos y mutuamente excluyentes.
Se está promoviendo que la doctrina es una información que debe ser enseñada a los cristianos, y que el evangelio es una información que debe ser predicada a los inconversos, y ya que el evangelio salva al pecador, por lo tanto, el evangelio sería más importante que la doctrina, lo cual permitiría el extender la comunión a pesar de las diferencias doctrinales si las partes involucradas participan del “evangelio”.
Evidentemente, la consecuencia de semejante distinción arbitraria es un permiso para recibir en comunión al falso maestro si este a lo menos predica “el evangelio”. Luego, si algún grupo predica lo que se consideren elementos centrales del “evangelio”, a pesar de ser incluso una denominación, podría extenderse la c…

La fidelidad de Dios

"en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos" (Tit. 1:2).
Por Josué Hernández Las personas olvidan lo que han prometido (Gen. 40:23), por lo cual necesitamos de testigos (Rt. 4:2, 9, 11).  Sin embargo, los testigos también pueden olvidar, así que acudimos a contratos legales, donde las promesas y obligaciones tienen que ser cuidadosamente especificadas para que no haya confusión en la interpretación de las condiciones, y los participantes tienen que ser honestos, de lo contrario surgirán muchos problemas. Idealmente, sin embargo, un juramento resolvería toda disputa (Gen. 22:16; Sal. 110:4), y hubo un tiempo en el que la palabra del hombre constituía verdaderamente su compromiso, ¡y se mantenía la palabra a cualquier costo! Si todas las personas fueran leales, honorables y justas, entonces se podría confiar totalmente en el pacto hecho con el prójimo.  Así mismo, si todas las personas fueran totalmente since…

Confiando nuestro futuro a Dios

Por Josué Hernández
¿Cómo podemos manejar la incertidumbre del futuro en un mundo lleno de problemas? Algunos ponen su fe en el Gobierno, otros en el dinero y otros en la suerte, pero muchos ponen su esperanza en la supuesta capacidad de controlar el “qué” harán, el “cuándo” lo harán y el “cómo” lo harán (Stgo.  4:13-16) éstos últimos no han aprendido sus limitaciones. Ante la inminente amenaza de Asiria (701 A.C.), el profeta Isaías advirtió a Judá para que no confiaran su seguridad en el poder de Egipto, sino en “el Santo de Israel”, Jehová Dios de los ejércitos  (Is. 31:1).
De esto aprendemos una lección importantísima, sólo Dios puede brindarnos la verdadera y perdurable paz para enfrentar el futuro (Is. 30:15; cf. Fil 4:6-7). De la mano de Dios, el afán del mañana Mat. 6:34) lo podremos enfrentar con confianza (Fil. 4:13).Construyamos una mayor confianza en la providencia de Dios en nuestro futuro (Prov. 3:5-6;  Mat. 6:33).
La fe viene por oír la palabra de Dios (Rom. 10:17; Hech…

La iglesia que Cristo estableció no es una denominación

Por Josué Hernández
Así como resaltamos la diferencia entre “La iglesia de Cristo y las denominaciones”, y vemos el contraste entre las organizaciones religiosas humanas y la iglesia que Cristo estableció, en este artículo resaltaremos que la iglesia de la cual habla la Biblia no es obra del hombre, y no es una denominación.  Como ya hemos dicho, la iglesia que Cristo estableció (Mat. 16:18; Ef. 5:23) expone la sabiduría de Dios (Ef. 3:10) y Dios es glorificado en ella (Ef. 3:21).  Esta iglesia pertenece a Cristo porque él la ganó Cristo con su propia sangre (Hech. 20:28), por esto una manera bíblica de mencionarla es “iglesia de Cristo”, porque Cristo dijo que edificaría una iglesia que le pertenecería a él (Mat. 16:18), él la llamó “mi iglesia”.  Ésta es “la iglesia que pertenece a Cristo”.  Esta iglesia es el pueblo a través del cual Dios logra su propósito eterno en Cristo Jesús. 
Cristo, el Señor y fundador de su iglesia. Cuando Cristo dijo “iglesia” (Mat. 16:18; 18:17) él no se …

El fracaso por la avaricia

Por Josué Hernández Somos amonestados claramente “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora” (Heb. 13:5). Sin embargo, y lamentablemente, lo que caracteriza a nuestra sociedad es la falta de contentamiento por la avaricia, el habitual amor al dinero. No me malentienda, el problema no es el dinero mismo, sino “el amor al dinero”, el cual es raíz de toda suerte de males (1 Tim. 6:10).
La avaricia no es un problema solamente de los ricos, es un problema en el corazón de toda persona que se haya enamorado del dinero, sea rico o no. No es difícil encontrar avaros quienes viven por el dinero y para el dinero. Ellos no tienen dinero, sino que el dinero los tiene a ellos. Cada costumbre de su vida gira en torno a lo monetario, y no están contentos con lo que tienen, sino que siempre quieren más. Adoran el dinero, el cual es su dios, pues la avaricia “es idolatría” (Col. 3:5). Y por consiguiente su estado de ánimo depende del dinero, y toda su vida se consume en…

La iglesia de Cristo y las denominaciones

Por Josué HernándezLa iglesia que Cristo estableció (Mat. 16:18; Ef. 5:23) expone la sabiduría de Dios (Ef. 3:10). Dios es glorificado en esta iglesia (Ef. 3:21). Esta iglesia pertenece a Cristo, porque él la ganó con su propia sangre (Hech. 20:28).
La iglesia del Nuevo Testamento, es el pueblo a través del cual Dios logra su propósito.
Esta iglesia bíblica existe para:
1) La exaltación de Cristo (Ef. 1:21-23).
2) La reconciliación (Ef. 3:6; 4:4).
3) La exhibición de la sabiduría de Dios (Ef. 3:10).
4) La gloria de Dios (Ef. 3:21).
5) La perfección de los santos (Ef. 4:11-16).La iglesia de Cristo no es una denominación humana, nunca lo ha sido, y nunca lo será. Su propósito origen y propósito es divino, no de la humana sabiduría. En cambio, toda denominación es de origen humano y expone la sabiduría del hombre que la fundó, no la sabiduría de Dios. Hay cinco evidentes características de toda denominación, que la distinguen de la iglesia que Cristo estableció:
1) Un nombre propio.
2)…