Por Josué I. Hernández
Jesús y sus apóstoles
La ira de Dios en
Romanos 1
- “Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos” (v.24).
- “Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío” (v.26,27).
- “Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen” (v.28).
- El catálogo de pecados es elocuente evidencia de la entrega judicial (v.29-32).
- Suciedad, impureza: “inmundicia” (v.24).
- La decisión del corazón, no la genética: “la lujuria de sus corazones” (v.24, LBLA), “apetencias y deseos” (JER).
- La deshonra del cuerpo: “deshonraron
entre sí sus propios cuerpos” (v.24).
- Pasión degradante: “pasiones vergonzosas” (v.26), “pasiones viles” (VM).
- Antinatural: “cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza” (v.26).
- Conducta vergonzosa: “cometiendo hechos vergonzosos” (v.27), “actos infames” (JER).
- Un error: “extravío” (v.27).
- La resolución de una mente reprobada: “una mente depravada” (v.28, LBLA).
