El mormonismo y el nacimiento virginal de Jesucristo



Por Josué I. Hernández

 
La Biblia dice: “Y el nacimiento de Jesucristo fue como sigue. Estando su madre María desposada con José, antes de que se consumara el matrimonio, se halló que había concebido por obra del Espíritu Santo. Y José su marido, siendo un hombre justo y no queriendo difamarla, quiso abandonarla en secreto. Pero mientras pensaba en esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor, diciendo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque el Niño que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo” (Mat. 1:18-20, LBLA).
 
“Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros” (Mat. 1:22,23).
 
El nacimiento virginal de Jesucristo ha sido proclamado y venerado desde el principio de la proclamación del evangelio como un principio fundamental de la fe. Dios fue manifestado en carne (1 Tim. 3:16) tomando forma de siervo hecho semejante a los hombres (Fil. 2:7). Sin embargo, el mormonismo contradice este hecho histórico.
 
Joseph Fielding Smith, Jr., el décimo presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (1970-1972), escribió: “El nacimiento del Salvador fue un acontecimiento natural sin ningún grado de misticismo, y el Padre Dios fue el progenitor literal de Jesús tanto en la carne como en el espíritu” (Religious Truth Defines, 44). “Cristo fue engendrado por Dios. No nació sin la ayuda del hombre, y ese hombre era Dios” (Doctrines of Salvation, 1:18).
 
“Y Cristo nació en el mundo como el Hijo literal de este Ser Santo; nació en el mismo sentido personal, real y literal con el que cualquier hijo mortal nace de un padre mortal. No hay nada figurativo en su paternidad; fue engendrado, concebido y nacido en el curso normal y natural de los acontecimientos... Cristo es el Hijo del hombre, lo que significa que su Padre (el Dios eterno) es un Hombre santo” (Mormon Doctrine [1979], 742).
 
“A la luz de su comprensión de que Dios es un personaje procreador de carne y hueso, los profetas de los últimos días han dejado claro que, a pesar de lo que dice Mateo 1:20, el Espíritu Santo no fue el padre de Jesús... El Salvador fue engendrado por un personaje de carne y hueso, y fue literalmente lo que Nefi dijo que era: "Hijo del Padre eterno".” (Dialogue: A Journal of Mormon Thought Autumn [1967], 100-101).
 
Brigham Young, el segundo presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quien tras la muerte de Joseph Smith en 1844, lideró la migración mormona a Utah, fundó Salt Lake City, enseñó lo siguiente: “El hombre José, esposo de María, no tuvo, que sepamos, más de una esposa, pero María, la esposa de José, tuvo otro marido” (Deseret News, Oct. 10, 1866). “El nacimiento del Salvador fue tan natural como el de nuestros hijos; fue el resultado de una acción natural. Compartió de carne y sangre; fue engendrado por su Padre, como nosotros lo fuimos de nuestros padres” (Journal of Discourses 8:115).
 
Ezra Taft Benson, decimotercer presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, escribió: “La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días proclama que Jesucristo es el Hijo de Dios en el sentido más literal. El cuerpo en el que cumplió su misión en la carne fue engendrado por ese mismo Ser Santo que adoramos como Dios, como Padre Eterno. Jesús no fue hijo de José ni fue engendrado por el Espíritu Santo. Él es el Hijo del Padre Eterno” (The Teachings of Ezra Taft Benson, 1988, 6-7).
 
Conclusión
 
No es de extrañar que una denominación que afirma tales cosas, irrespetando la Biblia, tenga otro libro como “revelación de Dios”, el Libro de Mormón.
 
La entrada en el mundo de nuestro Salvador fue un acontecimiento sobrenatural, no fue una acción natural. Jesucristo no fue engendrado como nosotros los fuimos de nuestros padres.