Por Josué Hernández
El apóstol Pablo nos enseña que Cristo dio dones a su iglesia (Ef. 4:7-10), que estos dones incluyen funciones tales como evangelistas, pastores y maestros (Ef. 4:11), y que el objetivo de estos dones es el equipar a los santos para la obra del ministerio (Ef. 4:12-16).
Si deseamos que el Señor nos abra puertas en el
ministerio, es decir, oportunidades de servicio, debemos ser aptos para trabajar
(2 Tim. 2:20,21; 3:16,17; Apoc. 3:8).
La participación
de cada miembro
Conclusión
