Pánico

 
Por Josué I. Hernández

 
El pánico es el miedo, o el terror, repentino, abrumador e intenso, y que puede ser colectivo, pues fácilmente se contagia. Esta manifestación de miedo intenso a menudo resulta en una acción precipitada. El adjetivo “pánico” es una palabra derivada del dios griego “Pan”, el dios de los pastores, cazadores, etc. Se suponía que Pan tenía una apariencia sombría y peluda, y una voz terrible. Cuenta la leyenda que a Pan le gustaba hacer mucho ruido por lo que ocasionaba un miedo repentino y abrumador, es decir, pánico.
 
Israel entró en pánico frente al Mar Rojo al ver el ejército de Faraón detrás de ellos, y el enorme mar frente a sus ojos. Estaban atrapados. Todo parecía perdido. La Biblia dice que “los hijos de Israel tuvieron mucho miedo” (Ex. 14:10, LBLA), y reaccionaron clamando contra Dios y Moisés. Obviamente, este no fue un clamor de fe. La reacción de Moisés es muy instructiva: “Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis” (Ex. 14:13).
 
Tal vez usted ha enfrentado una crisis en su vida, por lo cual usted ha entrado en pánico debido al gran susto que las circunstancias le producen. De pronto, abrumado por el miedo y la ansiedad, usted ha reaccionado exageradamente y ha empeorado el problema en lugar de resolverlo.  
 
La próxima vez, haga lo que aconsejó Moisés. Quédese quieto, manténgase firme, y ordene sus pensamientos mientras espera pacientemente el consejo de Dios para obedecerle.