La forma de las sanas palabras



Por Josué I. Hernández
 

“Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús” (2 Tim. 1:13).

 
Podemos reconocer con relativa facilidad que un patrón, o forma, se necesita para concretar un proyecto. Usamos moldes, bosquejos, planos, pautas, y bocetos, que sirven para reproducir lo que debe hacerse. Por ejemplo, un patrón de costura permite cortar las piezas de tela de manera precisa para reproducir determinado artículo de vestimenta. Entonces, para que una misma prenda de vestir se confeccione, es requerido el apego a la pauta. Sencillamente, la clave está en adherirse al patrón o formato.
 
Si rehusamos aferramos al modelo de las sanas palabras no estaremos viviendo por la genuina fe y amor que son en Cristo Jesús. La clave, por lo tanto, es la adhesión a la pauta, o formato, que recibimos por medio de los apóstoles del Señor Jesucristo (cf. Hech. 2:42; 1 Cor. 14:37).
 
Pablo dijo a Timoteo que esta forma es de “sanas palabras”, o de palabras saludables, y que nos conducen a la fe y al amor en Cristo. Por lo tanto, cuando transgredimos este sagrado patrón, deshonramos a Cristo y quedamos espiritualmente perjudicados; pero, cuando retenemos la forma de las sanas palabras, somos bendecidos en la fe y amor en Cristo.