Por Josué I. Hernández
Fe para salvación eterna. El escritor a los hebreos afirmó que debemos estar entre aquellos que tienen fe para salvación del alma (Heb. 10:39). La fe personal en el evangelio involucra la obediencia, porque “la fe sin obras es muerta” (Sant. 2:17,20,26). Dios nos guarda, o protege, con su glorioso poder mediante nuestra fe (1 Ped. 1:5), y nosotros, con nuestra fe personal, guardamos la fe del evangelio (2 Tim. 4:7).
Conclusión
Podemos vivir con gozo y esperanza por la fe de
Jesús.
