Por Josué I. Hernández
Llegando a este punto, algunos enseñan que el bautismo lava los matrimonios ilícitos, y que la persona con la que se casa al momento del bautismo será el cónyuge bíblico para el resto de la vida. Esto es una falsa doctrina.
El bautismo y el pecado
Todas las acciones, palabras, pensamientos e intenciones, que son pecaminosos antes del bautismo, son igualmente pecaminosos después del bautismo. Por ejemplo, si un hombre y una mujer cometen pecado sexual antes del bautismo, ese mismo acto es igualmente pecaminoso después del bautismo. De la misma manera, quien se dedica a la prostitución o al robo no podría continuar con esa conducta pecaminosa después del bautismo. Los siervos de la justicia no pueden continuar practicando el pecado (Rom. 6:1-18).
La fe y el arrepentimiento
El matrimonio adúltero
